Explosión en Cúcuta y hallazgo de explosivos en vía a Sardinata encienden alertas de seguridad
De acuerdo con la información preliminar, los artefactos —que sumaban más de 27 kilogramos de explosivos— estaban ocultos a pocos metros de la carretera y en cercanías de viviendas, lo que representaba un alto riesgo para la población civil y los transportadores que circulan por la zona.

Dos hechos recientes relacionados con artefactos explosivos mantienen en alerta a las autoridades en el departamento de Norte de Santander, uno de ellos registrado en zona urbana de Cúcuta y otro evitado en un corredor vial estratégico de la región.
El primero ocurrió en la mañana del 11 de abril en el Anillo Vial de la ciudad, en inmediaciones del sector Prados del Este, cerca del centro comercial Jardín Plaza. Según versiones de la comunidad, el estallido se produjo cuando una patrulla de la Policía transitaba por el lugar.
El impacto generó daños en un vehículo oficial y afectaciones en viviendas cercanas, mientras que un uniformado resultó aturdido y fue trasladado a un centro asistencial, donde posteriormente fue dado de alta al confirmarse que no presentaba lesiones de gravedad. Hasta el momento, las autoridades no han entregado un balance oficial de personas afectadas ni han identificado a los responsables.
Horas antes, en zona rural del departamento, tropas del Ejército Nacional de Colombia lograron ubicar y neutralizar tres contenedores con material explosivo en la vía que conecta a Cúcuta con Sardinata, un tramo clave cercano a la frontera con Venezuela.
Asi queda la patrulla de la Policía por la activación de explosivos en el anillo vial Oriental en Cúcuta en donde un sargento resultó herido.
Se tiene el reporte de otras tres personas heridas que se trasladaban en un vehículo en la misma vía. pic.twitter.com/W8pLV1iQIE
— Olga Lucía Cotamo (@OlgaLucaCotamo) April 11, 2026
27 kilogramos de explosivos
De acuerdo con la información preliminar, los artefactos —que sumaban más de 27 kilogramos de explosivos— estaban ocultos a pocos metros de la carretera y en cercanías de viviendas, lo que representaba un alto riesgo para la población civil y los transportadores que circulan por la zona.
Las primeras hipótesis apuntan a que detrás de la instalación de estos elementos estaría el Ejército de Liberación Nacional, específicamente una de sus estructuras que opera en la región.
El procedimiento de desactivación estuvo a cargo de unidades especializadas en manejo de explosivos, que realizaron una destrucción controlada para eliminar la amenaza sin generar afectaciones adicionales.
Estos hechos se suman a la preocupación persistente por la presencia de artefactos explosivos en corredores estratégicos del departamento, una situación que continúa siendo foco de atención para las autoridades por su impacto en la seguridad y la movilidad en la zona.

