Emilio Tapia quedó en libertad condicional
El contratista Emilio Tapia, involucrado en millonarios escándalos de corrupción, cumplirá el resto de su condena en casa tras decisión judicial en Barranquilla
Este 15 de abril el contratista Emilio José Tapia Aldana, uno de los principales implicados en el escándalo de corrupción de Centros Poblados ($70 mil millones del MinTIC), quedó en libertad condicional tras cumplir cuatro años de prisión y devolver parcialmente el dinero que obtuvo de manera ilícita.
El Juzgado Primero de Ejecución de Penas de Barranquilla le otorgó el beneficio de detención domiciliaria, al considerar que Tapia cuenta con arraigo familiar y social que facilitaría su reintegración a la sociedad. En su domicilio lo acompaña su pareja, la congresista cordobesa Saray Robayo, quien estará con él durante el periodo restante de la condena: 27 meses y 20 días.
Tapia ya ha devuelto $2.500 millones, pero debe abonar $1.265 millones más este año y completar el pago de $4.714 millones antes de octubre de 2025 para cumplir con sus compromisos judiciales.
La Procuraduría General de la Nación apeló la decisión, argumentando que aún era necesaria su permanencia en prisión y que no se había comprobado un comportamiento ejemplar dentro del centro penitenciario El Bosque. Sin embargo, la solicitud no prosperó, y el proceso de libertad avanzó.
El escándalo que encarceló a Emilio Tapia
Tapia fue uno de los artífices del fraude en la constitución de la Unión Temporal Centros Poblados, utilizada para quedarse con un contrato estatal por $70.000 millones destinado a llevar conectividad a zonas rurales. Según la Fiscalía, recibió $6.182 millones del anticipo y usó buena parte del dinero para fines personales.
Además de este caso, tiene antecedentes en el “carrusel de la contratación” en Bogotá, que afectó las obras de la calle 26 y por el que fue condenado en 2015 a 17 años de prisión, pena que se redujo tras aceptar cargos por cohecho e interés indebido en la contratación. Hoy, Emilio Tapia vuelve a ser centro de atención judicial, pero desde su casa en Barranquilla.

