El norte de Chile quedó bajo el agua: aluviones arrasan calles, aíslan familias y obligan a evacuar a miles
Tocopilla enfrenta uno de sus momentos más críticos tras las intensas lluvias que hicieron bajar enormes corrientes de agua y barro por las quebradas. Hay una persona fallecida, viviendas anegadas, vehículos arrastrados y cientos de personas trasladadas.
Una emergencia de grandes proporciones golpea al norte de Chile. Las fuertes precipitaciones transformaron varias quebradas en verdaderos torrentes y llevaron agua, barro y sedimentos hacia zonas pobladas, dejando una persona fallecida y obligando a las autoridades a evacuar a unas 2.000 personas.
El escenario más dramático se vivió en Tocopilla, donde el agua avanzó por sectores urbanos y terminó ingresando a numerosas viviendas. Automóviles fueron desplazados por la fuerza de las corrientes mientras algunas familias quedaron atrapadas o aisladas debido al bloqueo de las vías.
Las autoridades estiman que aproximadamente seis de cada diez viviendas de la comuna sufrieron afectaciones por las inundaciones. La magnitud del episodio llevó a activar la alerta roja y a desplegar medidas extraordinarias para atender a la población.
“Tocopilla es un cordón de quebradas”, explicó la alcaldesa Ljubica Kurtovic al referirse a las condiciones geográficas que contribuyeron a agravar la situación. La funcionaria también informó sobre sectores incomunicados, rutas imposibles de transitar y personas cuyo paradero aún debía ser confirmado.
Evacuaciones, cárceles y hospitales afectados
La emergencia obligó incluso a modificar el funcionamiento del sistema penitenciario. Unas 540 personas privadas de la libertad fueron sacadas del centro penitenciario de Tocopilla y trasladadas hacia establecimientos de Antofagasta.
Los servicios esenciales tampoco escaparon al impacto. Cinco centros asistenciales quedaron temporalmente fuera de operación y sus pacientes tuvieron que ser enviados a otros establecimientos de salud.
En el sector educativo, las autoridades suspendieron las clases en al menos tres regiones ante las condiciones meteorológicas y los riesgos derivados de las inundaciones.
Mientras tanto, la situación fronteriza también se complicó. El paso internacional Chungará, utilizado para conectar Chile con Bolivia, fue cerrado por la acumulación de nieve. La decisión dejó detenidos a diez buses internacionales con cerca de 300 pasajeros.
El temporal amenaza con extenderse
El episodio no necesariamente terminaría en territorio chileno. El meteorólogo Jorge Carrasco explicó que las lluvias están asociadas con una “baja segregada”, un sistema de baja presión que puede favorecer la formación de nubes convectivas y precipitaciones intensas.
“Es como un trompo de aire frío que gira en el aire y comienza a descender e interactuar con aire cálido y húmedo, formando nubes convectivas, con lluvias y chubascos fuertes”, explicó Carrasco al diario chileno La Tercera.
Aunque las condiciones en Chile tenderían a mejorar durante este miércoles, el sistema avanzaría posteriormente hacia Argentina y podría provocar nuevas precipitaciones en sectores de Bolivia, Paraguay y el norte argentino.
El pronóstico contempla además que para el jueves la influencia del fenómeno pueda alcanzar zonas del sur de Brasil y Uruguay, por lo que las autoridades de los países involucrados mantienen atención sobre la evolución del sistema meteorológico.

