Una transferencia por comida fue la pista clave para identificar al autor intelectual del atentado contra Miguel Uribe Turbay
Ahora está privado de la libertad mientras, con ayuda de su testimonio, las autoridades trabajan en esclarecer el atentado
Un simple pago digital permitió atar uno de los cabos sueltos más importantes en el caso del atentado fallido contra el precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay. Aunque la captura de Élder José Arteaga Hernández, alias el Costeño, ya se había producido semanas atrás, solo hasta ahora se conoció el detalle que lo terminó delatando: una transferencia de Nequi realizada para cubrir el costo de un alimento comprado por el menor de edad que disparó.
La Fiscalía reveló en audiencia que, momentos antes del atentado, el adolescente que ejecutó el ataque ingresó a un local comercial y compró comida. El pago no lo hizo él, sino Arteaga, a través de la aplicación Nequi. La empleada del lugar, sin sospechar la magnitud del hecho que estaba por ocurrir, tomó una captura de pantalla de la transacción. Esa imagen resultó determinante para los investigadores, pues en ella quedó registrado el nombre completo de quien hizo el envío: Élder José Arteaga.
Este movimiento financiero se sumó a otra transferencia anterior realizada al conductor de una moto que transportó al menor hasta el sitio donde se iba a perpetrar el atentado. Ambos pagos, realizados minutos antes del ataque, sirvieron para consolidar la teoría de la Fiscalía sobre la responsabilidad directa de alias el Costeño en la coordinación logística y financiera del crimen.
Reclutar a un menor era fundamental
La investigación también señaló que Arteaga sabía desde un inicio que debía reclutar a un menor de edad como sicario para evitar sanciones judiciales severas. Además, se reveló que el arma utilizada, una Glock 9 milímetros, fue alterada para aumentar su letalidad.
Aunque el vínculo de alias el Costeño con el caso ya había sido establecido por otros medios probatorios, esta nueva prueba dejó al descubierto no solo su nivel de implicación, sino también la manera en que pequeños rastros digitales pueden convertirse en piezas decisivas dentro de una investigación penal.

