Crece preocupante cifra de reclutamiento infantil en Colombia
La advertencia coincide con el más reciente informe de la Defensoría del Pueblo, que entre enero y abril de 2024 registró 21 casos confirmados de reclutamiento forzado
La Oficina para los Derechos Humanos de la ONU en Colombia lanzó una nueva alerta sobre el aumento del reclutamiento forzado de menores por parte de grupos armados ilegales, especialmente en zonas afectadas por el conflicto entre el Frente 33 de las disidencias de las Farc y el ELN, como el Catatumbo, en Norte de Santander.
Scott Campbell, representante del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos en Colombia, expresó su preocupación tras una reciente visita a Tibú: “Me alarma cada vez más la tendencia creciente del reclutamiento de niñas, niños y adolescentes en Colombia. Me conmovieron profundamente los testimonios en el Catatumbo sobre el uso de las redes sociales TikTok y Facebook para reclutar, engañar y persuadir a los niños, a las niñas y a los adolescentes más vulnerables para que se unan a la guerra, comprometiendo a una futura generación de colombianos, prolongando y acentuando la crueldad del conflicto armado.”
El informen de la Defensoría
La advertencia coincide con el más reciente informe de la Defensoría del Pueblo, que entre enero y abril de 2024 registró 21 casos confirmados de reclutamiento forzado, aunque la entidad advierte que hay un alto subregistro debido al miedo, la estigmatización, la falta de garantías para denunciar y las dificultades de acceso a la justicia en zonas bajo control armado.
En total, durante todo 2024, la Defensoría tuvo conocimiento de 541 casos, siendo el departamento del Cauca el más afectado con 360 reportes, atribuidos principalmente a las disidencias de alias ‘Iván Mordisco’ y ‘Calarcá’. Solo entre enero y abril se registraron 214 menores reclutados en ese departamento. Para 2025, las proyecciones indican que la cifra no disminuirá de manera significativa, con Norte de Santander como un nuevo foco crítico.
Campbell reiteró su inquietud tras su paso por esta región: “Quedo profundamente preocupado por la situación de riesgo de las comunidades, no solo por los testimonios que conocí, sino también por la verificación de casos de vulneraciones a los derechos humanos realizada por nuestra Oficina.”
La Defensoría del Pueblo enfatizó que más allá de los números, cada caso representa una vida truncada, una niñez arrebatada y comunidades marcadas por el desarraigo y la violencia.

