Córdoba activa estado de calamidad ante crisis climática y riesgo de inundaciones
Varios municipios del departamento, con mayor impacto en las zonas rurales, se encuentran en crisis por las inundaciones
La presión que ejercen las lluvias intensas sobre el río Sinú y otras cuencas llevó a la Gobernación de Córdoba a adoptar medidas extraordinarias para enfrentar la emergencia que afecta a varios municipios del departamento. Tras evaluar la situación, las autoridades decidieron declarar la calamidad pública como mecanismo para responder con mayor rapidez al impacto del fenómeno climático.
La determinación se tomó luego de una reunión del Consejo Departamental de Gestión del Riesgo, en la que se analizaron las afectaciones derivadas del comportamiento atípico del clima y la amenaza latente de crecientes. Con esta figura jurídica, el gobierno departamental podrá movilizar recursos de manera más ágil, fortalecer la respuesta institucional y ejecutar acciones urgentes en favor de las comunidades golpeadas por la emergencia.
Entre las primeras decisiones está la activación coordinada de rutas de atención humanitaria para atender a las familias que han visto comprometidas sus viviendas y medios de subsistencia. Paralelamente, se avanza en la organización de un Consejo Departamental de Gestión del Riesgo ampliado, programado para este martes, que contará con la participación de alcaldes y alcaldesas de los municipios afectados. El objetivo será profundizar en el balance de daños y establecer un estimado de las pérdidas económicas, insumo clave para estructurar la fase de recuperación.
Las labores de búsqueda
Dentro de las acciones priorizadas se mantiene el fortalecimiento de las labores de búsqueda y rescate en zonas inundadas, así como el refuerzo de las recomendaciones de evacuación preventiva para poblaciones asentadas en áreas ribereñas y costeras, ante las alertas vigentes por lluvias, oleaje y aumento en los niveles de los ríos.
Asimismo, el departamento dispondrá maquinaria amarilla para intervenir 23 puntos críticos, con énfasis en trabajos de contención, manejo hídrico y mitigación de riesgos sobre la infraestructura. De forma complementaria, se ordenó la elaboración de un plan integral orientado a la recuperación económica y social de los territorios afectados, que incluirá medidas para reactivar la producción, atender las pérdidas económicas y avanzar en la reconstrucción de obras clave.
