¿Está expuesto Colombia a una guerra comercial mundial?
Uno de los factores clave para fortalecer la economía colombiana es la inversión extranjera, y en este sentido, iniciativas como el Global Gateway de la Unión Europea, que destinaría 7.000 millones de euros a Colombia en sectores estratégicos
A pesar de que Estados Unidos fue el principal socio comercial de Colombia en 2024, con exportaciones que alcanzaron los USD 14.337 millones, la alta concentración de bienes de baja complejidad y la incertidumbre ante una posible guerra comercial han puesto en evidencia la vulnerabilidad de la balanza comercial colombiana.
Ante este panorama, expertos del equipo de investigaciones económicas de Bancolombia, liderados por Laura Clavijo, han señalado la urgencia de adoptar medidas que incentiven la inversión y promuevan la modernización del esquema productivo del país. En su análisis, destacan la importancia de aprovechar acuerdos comerciales vigentes y nuevas oportunidades como el nearshoring, que permitiría una mayor diversificación tanto en los productos exportados como en los destinos de exportación.
Uno de los factores clave para fortalecer la economía colombiana es la inversión extranjera, y en este sentido, iniciativas como el Global Gateway de la Unión Europea, que destinaría 7.000 millones de euros a Colombia en sectores estratégicos como energía renovable, infraestructura digital, salud y transporte, representan una oportunidad para mejorar la competitividad del país.
Sobre los TLC
Además, los tratados de libre comercio (TLC) han sido una herramienta fundamental para la diversificación de los mercados. Por ejemplo, el acuerdo con Mercosur, vigente desde 2017, ha permitido a Colombia acceder a un mercado clave, representando el 6% de sus exportaciones en 2023. Asimismo, la Alianza del Pacífico, conformada en 2011 con México, Perú y Chile, ha facilitado el comercio libre de aranceles entre los países miembros.
Otro punto clave es la reactivación del comercio intrarregional en América Latina, que ha mostrado una desaceleración en los últimos años. En 2023, representaba solo el 14,3% del comercio total de la región, una cifra baja en comparación con Asia (54,2%) y Europa (67,1%). Potenciar este tipo de intercambio permitiría reducir la dependencia de mercados externos y aprovechar factores geográficos y políticos favorables.
Por otro lado, las políticas proteccionistas, como el aumento de aranceles, pueden mejorar la balanza comercial en el corto plazo, pero traen consigo efectos negativos en producción, inversión e inflación. Un estudio reveló que, por cada 1% adicional en aranceles, las importaciones pueden disminuir un 0,8% en el mediano plazo, pero al mismo tiempo, los precios de los bienes importados aumentan 0,5% y el PIB del país que impone la medida cae 0,2%.
El ejemplo más reciente de estos efectos se vio en la guerra comercial de 2018, cuando Estados Unidos sufrió una pérdida de bienestar equivalente a 4 puntos básicos de su PIB y una caída del 3,9% en sus exportaciones, además de una contracción de la inversión de entre 1% y 2%.
