Ahorcada en un hogar de paso: psicóloga había advertido amenazas antes del ataque en Barrancabermeja
El caso ha generado especial conmoción luego de conocerse que la profesional había reportado previamente situaciones de riesgo en ese mismo hogar. Su esposo, el periodista Alejandro Cabarcas, aseguró que existían antecedentes de agresiones por parte de los jóvenes, incluyendo un episodio en el que intentaron intoxicarla.

Un hecho violento ocurrido la noche del jueves 9 de abril encendió las alarmas en Barrancabermeja, luego de que la psicóloga Karelis Yenissa Merlano Viana fuera hallada sin vida dentro de un hogar de paso para adolescentes del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar.
De acuerdo con información preliminar de las autoridades, el caso ocurrió hacia las 9:00 de la noche en una vivienda del barrio La Libertad, donde funcionaba el centro de atención para menores en conflicto con la ley. La principal hipótesis apunta a que cuatro adolescentes, quienes estaban bajo custodia en el lugar, habrían participado en el ataque, presuntamente utilizando una soga.
Tras lo ocurrido, los jóvenes escaparon, lo que llevó a la activación de un operativo en la zona con apoyo de la Policía. Como resultado, dos de ellos —de 15 y 17 años— fueron aprehendidos y puestos a disposición del sistema judicial para menores. Otro adolescente fue ubicado posteriormente, mientras que un cuarto implicado ya fue identificado dentro del proceso investigativo.
Había advertido el riesgo
El caso ha generado especial conmoción luego de conocerse que la profesional había reportado previamente situaciones de riesgo en ese mismo hogar. Su esposo, el periodista Alejandro Cabarcas, aseguró que existían antecedentes de agresiones por parte de los jóvenes, incluyendo un episodio en el que intentaron intoxicarla.
“Laboraba como formadora en hogares de paso. El caso que manejaba era de menores con conductas delictivas, y ya había presentado situaciones de inseguridad. Insistieron en seguirla mandando a ella a ese mismo hogar, no tenían la consideración de ubicarla. Ya se había presentado una situación donde la habían intoxicado, había agresiones, tenía reportes, la siguieron mandando para esa casa. Son cuatro jóvenes que tuvieron que haberla asesinado. Ya había una confrontación. Es una total irresponsabilidad”, expresó.
Según relató Cabarcas, la psicóloga incluso tenía previsto retirarse de sus funciones a finales de abril debido a las amenazas constantes. También reconstruyó las últimas horas de comunicación con su pareja, en las que ella le informó sobre situaciones irregulares con algunos adolescentes recién ingresados al hogar y la presencia de autoridades en el lugar.
El comunicador cuestionó que, pese a los antecedentes de conflicto reportados horas antes, no se hubiera mantenido vigilancia permanente en el sitio.
Las investigaciones están a cargo de la Fiscalía General de la Nación y del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), que adelantan labores de recolección de pruebas y testimonios para esclarecer lo sucedido.
El caso vuelve a poner en debate las condiciones de seguridad en los hogares de paso y la protección del personal que trabaja en estos espacios con población vulnerable.
