Amenazas y estigmatización rodean a familias de adolescentes afectadas por incendio en Pasto
Los padres de las víctimas aseguran desconfiar de la versión inicial de los hechos
La tragedia ocurrida en julio de 2025, en la que dos adolescentes resultaron gravemente afectadas por un incendio en una distribuidora de perfumes en Pasto, sigue generando repercusiones que hoy trascienden el ámbito judicial. Familiares de las jóvenes denunciaron que, además del dolor, enfrentan intimidaciones, ataques en redes sociales y rechazo social mientras la Fiscalía avanza en la investigación.
En el pódcast Más Allá del Silencio, conducido por Rafael Poveda, los padres de Stefanie Cardona relataron que han sido blanco de mensajes amenazantes y actos perturbadores. Según contaron, encontraron una muñeca quemada amarrada a la reja de su vivienda y recibieron textos intimidatorios que decían: “Te vamos a estar esperando para quemarte y que sientas el mismo dolor que sintió tu hija”.
De acuerdo con la reconstrucción hecha por los familiares en la entrevista, el incidente se registró durante una tarde de vacaciones escolares, cuando las menores realizaban labores de etiquetado de perfumes a cambio de una compensación económica por caja procesada. La actividad se desarrollaba en el segundo piso del establecimiento, en un espacio reducido usado como bodega, donde también se encontraban otros jóvenes.
La explicación de los propietarios del local
Los propietarios del local explicaron que, en medio de la jornada, se manipuló una jarra con alcohol mientras uno de los muchachos tenía un encendedor. La chispa habría prendido el líquido inflamable, que al derramarse provocó una explosión y un incendio que se propagó con rapidez por la presencia de cajas de mercancía y una cortina.
Algunos lograron evacuar, pero Stefanie y Sara Zambrano retrocedieron hacia una ventana. Los relatos coinciden en que el pánico las inmovilizó mientras el fuego avanzaba hasta consumir el lugar.
El proceso judicial continúa debido a contradicciones entre versiones. Los jóvenes que estaban presentes sostienen que se trató de un accidente derivado de un acto imprudente. Sin embargo, la familia de Sara plantea una hipótesis distinta. Su madre, Jhoana, ha insistido públicamente: “Fueron ellos los que la quemaron”, y ha señalado que incluso se habría impedido la salida del lugar. Según sus padres, la propia Sara alcanzó a decir: “Ellos fueron los que me quemaron”.
Desde la distribuidora reiteraron que será la Fiscalía General de la Nación la encargada de establecer responsabilidades. Aseguran haber entregado pruebas y testimonios y afirman que, por la intensidad de las llamas en la puerta, habría sido imposible mantenerla cerrada sin sufrir lesiones. También señalaron que uno de los jóvenes asumió reiteradamente la culpa con frases como: “Fue por mi culpa, perdón, pasó esto por mi culpa”.
En medio de la controversia, Brayan, amigo cercano de Sara, negó las acusaciones que circularon en redes sobre una supuesta presión para que ella trabajara ese día. “Eso es mentira, la que se ofreció fue Sara porque necesitaba dinero para el cumpleaños de sus hermanos”, afirmó.
Mientras avanzan las diligencias judiciales y la reconstrucción oficial de los hechos, la familia de Stefanie intenta sobrellevar la pérdida en un ambiente marcado por el señalamiento público. Su madre expresó que se apoya en la fe y en los recuerdos de su hija para seguir adelante.
Finalmente, ambas familias pidieron que la solidaridad también se extienda a Sara Juliana, quien continúa enfrentando severas secuelas físicas y ha sido sometida a más de 60 procedimientos quirúrgicos y trasplantes de piel. Insisten en que solo una investigación exhaustiva permitirá esclarecer lo ocurrido y aliviar, en parte, el peso que hoy cargan.
