Colombia

Incendios forestales en Bogotá: así puede cuidar su salud respiratoria

Desde el domingo en la tarde, el Cuerpo de Bomberos de Cundinamarca trabajan por controlar dos incendios en Soacha

Suscribite a nuestro canal para recibir toda la información

Debido a los incendios forestales ocurridos este lunes en alrededores de Bogotá, se han generado columnas de humo que pueden ocasionar afectaciones a la salud de la ciudadanía, por lo que la Secretaría de Salud compartió las siguientes recomendaciones de cuidado:

  • Evita acercarte a las áreas donde se registraron los incendios para evitar la inhalación directa del humo. Si te encuentras en la zona de influencia de las conflagraciones, cubre tu nariz y boca con tapabocas o un pañuelo húmedo como medida de prevención.
  • Si te encuentras cerca de una fuente de humo, hollín o material particulado, evita mantener abiertas ventanas y puertas; además, cubre las rendijas de ventilación con trapos húmedos. Limpia las superficies y pisos de la vivienda utilizando paños o trapos humedecidos con agua para evitar que se levante el polvo.
  • Identifica y haz seguimiento a las personas con mayor vulnerabilidad, como niños y niñas, personas mayores, embarazadas y personas con enfermedades pulmonares como asma o EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica), especialmente aquellas dependientes de oxígeno. Evalúa la posibilidad de trasladarlos a zonas no afectadas.

    Lee también:
  • Se recomienda limitar los esfuerzos y la actividad física intensa al aire libre a las siguientes personas sensibles: niños menores de 5 años, gestantes, personas mayores (a partir de 60 años) y personas con enfermedades como EPOC, asma, diabetes, enfermedades cardiovasculares y cáncer.
  • Las personas con enfermedades crónicas deben mantener los tratamientos prescritos.
  • Sigue las recomendaciones oficiales brindadas por las autoridades.

  • Acude al servicio de urgencias en caso de presentar los siguientes signos de alarma:

– En niños menores de 5 años: respiración rápida, le “silba el pecho” o se le “hunden las costillas” y tos persistente. Un episodio de fiebre en menores de 2 meses o en niños mayores de esta edad, fiebre de difícil control o que persista por más de 2 días; decaimiento somnolencia o irritabilidad. El niño no puede beber ni tomar el pecho o no come nada, vomita todo; presenta ataques o convulsiones; está empeorando o “no se ve bien”.

– En la comunidad general: dificultad al respirar, fatiga inusual o dolor en el pecho. Tos con expectoración purulenta o con pintas de sangre. Decaimiento o cansancio excesivo, así como confusión o alteración de la conciencia. Fiebre de difícil control o que persista por más de 2 días.

María Vargas Jimenez

Después de empezar mis estudios de medicina, rápidamente me di cuenta de que prefiero escribir sobre el tema que empuñar el bisturí. Apasionada por la salud y el bienestar, también me gusta descifrar las novedades de investigación médica de actualidad.

Publicaciones relacionadas