María Andrea Godoy regresa a la Supersalud con el reto de fortalecer la vigilancia del sistema
La funcionaria recibió el cargo de manos de la ministra de Salud y Protección Social, Ana María Vesga Gaviria, y tendrá bajo su responsabilidad la entidad encargada de ejercer inspección, vigilancia y control sobre los actores del sistema de salud.
La Superintendencia Nacional de Salud tiene nueva cabeza. María Andrea Godoy Casadiego fue posesionada este 26 de agosto como superintendente Nacional de Salud, en un momento en el que el funcionamiento del sistema y las dificultades que enfrentan sus usuarios requieren especial atención.
La funcionaria recibió el cargo de manos de la ministra de Salud y Protección Social, Ana María Vesga Gaviria, y tendrá bajo su responsabilidad la entidad encargada de ejercer inspección, vigilancia y control sobre los actores del sistema de salud.
Godoy no es nueva en el sector. Su trayectoria profesional suma cerca de 30 años y comprende cargos tanto en entidades de aseguramiento como en la Superintendencia y el Ministerio de Salud. Es abogada, magíster en Administración en Salud y también se ha desempeñado como docente universitaria.
Uno de los capítulos más relevantes de su carrera ocurrió durante la pandemia, cuando ocupó el cargo de viceministra de Protección Social. Desde esa posición participó en asuntos relacionados con el aseguramiento, la financiación del sistema y la administración de recursos destinados a atender la emergencia sanitaria.
Antes de llegar a ese despacho, en 2018 había estado al frente de la Oficina Asesora Jurídica de la Supersalud. Ahora vuelve a la entidad para asumir su dirección y enfrentar los desafíos actuales del sistema.
Los ejes sobre los cuales va a trabajar
Durante su posesión, Godoy planteó que su gestión tendrá como ejes el conocimiento técnico, la transparencia y una atención cercana a las necesidades de los ciudadanos. También señaló que será necesario mantener una coordinación permanente con el Ministerio de Salud y los demás actores involucrados.
“Trabajaremos para garantizar la atención de las necesidades en salud de los colombianos, vigilar que los recursos se utilicen de manera adecuada como lo establece la normatividad y avanzar con decisiones frente a las intervenciones y el saneamiento de las deudas entre actores”, afirmó.
La funcionaria tendrá además que hacer seguimiento a situaciones que comprometan la prestación de los servicios y al manejo de los recursos destinados al sistema. Para ello, su administración buscará fortalecer la capacidad de respuesta de la entidad ante los problemas que afecten a los usuarios.
El saneamiento de las deudas entre los distintos actores también aparece como uno de los asuntos mencionados por la nueva superintendente. Su gestión estará acompañada por el objetivo de consolidar una autoridad de vigilancia con capacidad de intervenir frente a los riesgos que puedan comprometer la atención.
Con el regreso de Godoy, la Supersalud queda nuevamente bajo la dirección de una funcionaria con experiencia previa en la entidad y conocimiento de diferentes áreas del sistema. Su principal desafío será convertir esa experiencia en acciones concretas frente a las dificultades que atraviesan los usuarios, aseguradores y prestadores de servicios de salud.



