Alerta por Urrá ante un posible Niño histórico: cuestionan reducción de la reserva hídrica
La preocupación toma fuerza luego de la más reciente actualización del Centro de Predicción Climática de la NOAA, publicada el 13 de agosto, en la que el organismo señaló que el fenómeno continúa fortaleciéndose.
El comportamiento del embalse de Urrá durante los primeros meses de 2026 genera cuestionamientos ante el escenario climático que se avecina para la región Caribe. Un análisis presentado por el ambientalista y miembro del Consejo Directivo de la CVS, Juan José López Negrete, advierte que la reserva hídrica de la central hidroeléctrica ha disminuido en un periodo en el que las previsiones internacionales apuntan a un fortalecimiento de El Niño.
La preocupación toma fuerza luego de la más reciente actualización del Centro de Predicción Climática de la NOAA, publicada el 13 de agosto, en la que el organismo señaló que el fenómeno continúa fortaleciéndose. Para el periodo de otoño e invierno 2026-2027 del hemisferio norte, la probabilidad de que El Niño alcance una intensidad muy fuerte supera el 90 %.
El panorama es aún más llamativo para el último trimestre del año. NOAA calcula en 69 % la posibilidad de que el episodio llegue a una magnitud histórica, categoría utilizada para referirse a un evento que superaría la intensidad de los registrados desde 1950.
En medio de este escenario, López Negrete puso bajo discusión la manera en que se ha administrado el agua almacenada en Urrá. Según su planteamiento, el comportamiento registrado este año difiere de lo ocurrido en otros periodos asociados con El Niño.
La comparación comprende el comportamiento del embalse entre el primero de abril y el 12 de agosto de 2015, 2019, 2023 y 2026. Mientras en los tres primeros años se produjo un incremento en el nivel de almacenamiento durante ese lapso, este año se presentó una reducción.
Los datos aportados indican que el nivel aumentó 1,58 metros en 2015, 8,96 metros en 2019 y 4,80 metros en 2023. En contraste, durante 2026 habría descendido 4,30 metros, hasta ubicarse alrededor de los 120,509 metros sobre el nivel del mar al 12 de agosto.
El ingreso y salida de agua
El comportamiento del ingreso y la salida de agua también hace parte de los argumentos expuestos por el ambientalista. De acuerdo con las cifras de su análisis, durante el periodo estudiado de 2026 ingresaron al embalse, en promedio, 303 metros cúbicos de agua por segundo, mientras que la generación hidroeléctrica demandó un promedio de 325,9 metros cúbicos por segundo.
Esto representa una relación entre el agua que llegó al embalse y la que fue turbinada del 107,6 %, con un balance promedio negativo de 22,9 metros cúbicos por segundo.
El contraste con los años anteriores resulta significativo. En 2015, el promedio turbinado representó el 97,8 % del caudal entrante; en 2019 fue del 89,6 %, y en 2023 alcanzó el 92,8 %. En esos tres casos, según el documento presentado por López, el balance entre entradas y salidas fue favorable.
A esto se suma que 2026 registra el menor promedio de agua recibida entre los cuatro periodos comparados. Los 303 metros cúbicos por segundo de este año se ubican por debajo de los 323,8 m³/s de 2015, los 436,5 m³/s de 2019 y los 362,9 m³/s de 2023.
Pese a ese menor aporte, el promedio turbinado durante 2026 habría llegado a 325,9 m³/s, una cifra superior a los 316,6 m³/s registrados en 2015 y cercana a los 336,7 m³/s de 2023.
Para López, estos indicadores ameritan una explicación sobre los criterios utilizados para definir la operación del embalse, especialmente ante un periodo en el que podrían presentarse condiciones de menor disponibilidad hídrica.
“Mientras todos los informes técnicos sobre El Niño nos hablan de un evento de grandes proporciones, la empresa Urrá S.A., que administra la central hidroeléctrica homónima en el Sinú, llama la atención por el manejo irresponsable del embalse y por extensión del río, poniendo en riesgo la vida de poblaciones humanas y ecosistemas”, manifestó López.
No obstante, la valoración sobre una eventual administración inadecuada corresponde al planteamiento del ambientalista y no permite, por sí sola, establecer una conclusión definitiva sobre la operación de la central. Factores como las necesidades de generación eléctrica, las obligaciones de despacho, las condiciones del sistema energético y los criterios técnicos de operación pueden incidir en las decisiones adoptadas por Urrá S.A.
El debate cobra especial importancia por el papel que cumple el embalse en la regulación del río Sinú. El agua administrada por la central tiene efectos sobre las condiciones del afluente y sobre las comunidades y ecosistemas ubicados aguas abajo.
Ante la posibilidad de que El Niño se intensifique durante los próximos meses, la discusión queda planteada alrededor de la capacidad de reserva con la que Urrá enfrentará el periodo de mayor presión climática y de cuáles serán las medidas previstas para garantizar tanto la generación de energía como la disponibilidad de agua para los territorios que dependen del río Sinú.


