Justicia avala condenas contra dos implicados en el crimen de Miguel Uribe Turbay tras acuerdo con la Fiscalía
Durante la investigación, la Fiscalía estableció que ambos desempeñaron funciones diferentes dentro del plan criminal.
La justicia colombiana dio luz verde al preacuerdo alcanzado entre la Fiscalía General de la Nación y dos de los hombres señalados de participar en la organización del crimen del senador y excandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, ocurrido el 7 de junio de 2025 en Bogotá.
La decisión judicial deja en firme las condenas que deberán cumplir Elder José Arteaga Hernández, conocido como alias «Chipi», y William Fernando González Cruz, alias «El Hermano», quienes aceptaron su responsabilidad dentro de la estructura que ejecutó el atentado.
Con el aval otorgado por una juez penal especializada, alias «Chipi» fue sentenciado a 26 años y tres meses de prisión, mientras que alias «El Hermano» deberá cumplir 21 años y nueve meses de cárcel.
Los procesados reconocieron su responsabilidad por los delitos de homicidio agravado, concierto para delinquir agravado, utilización de menores para la comisión de delitos, fabricación, tráfico, porte o tenencia agravada de armas de fuego y ocultamiento, alteración o destrucción de elementos materiales probatorios.
Durante la investigación, la Fiscalía estableció que ambos desempeñaron funciones diferentes dentro del plan criminal. De acuerdo con el expediente, alias «Chipi» habría sido el encargado de estructurar la operación. Las autoridades sostienen que realizó seguimientos a Miguel Uribe Turbay, inspeccionó previamente el lugar donde se produjo el ataque y distribuyó las tareas entre quienes participaron en la acción.
Además, el ente acusador indicó que fue quien entregó el arma utilizada por el menor de edad que disparó contra el senador y permaneció supervisando el desarrollo del plan.
El caso de alias ‘El Hermano’
En cuanto a alias «El Hermano», la investigación señala que permaneció en un vehículo ubicado a pocas cuadras del parque El Golfito, desde donde apoyó la evacuación de algunos de los involucrados después del atentado.
La Fiscalía también lo responsabiliza de comercializar uno de los teléfonos celulares empleados para coordinar el crimen, con el propósito de dificultar el rastreo de las comunicaciones utilizadas antes y después del ataque.
Las pruebas recopiladas por el Grupo de Tareas Especiales de la Unidad de Vida de la Seccional Bogotá permitieron establecer que la organización sostuvo varias reuniones en la localidad de Bosa y en otros sectores de la capital para planificar el atentado y distribuir las funciones de cada participante.
Con estas condenas, la Fiscalía suma un nuevo resultado dentro del proceso judicial que busca esclarecer completamente el crimen de Miguel Uribe Turbay y establecer la responsabilidad de todos los integrantes de la estructura que participó en su ejecución.

