Mascotas dejarán de viajar como carga: Cámara aprueba nuevas reglas para su transporte en avión y bus
La iniciativa “No son equipaje” establece condiciones para que perros y gatos puedan ir en cabina y fija obligaciones claras para dueños y empresas de transporte.

Las condiciones para movilizar animales de compañía en Colombia entran en una nueva etapa tras la aprobación en la Cámara de Representantes del proyecto de ley denominado “No son equipaje”. La norma redefine los parámetros para el traslado de perros y gatos tanto en vuelos nacionales como en rutas intermunicipales, con un enfoque centrado en el bienestar animal y la seguridad de los pasajeros.
El articulado fortalece el alcance de la Ley 1774 de 2016, que reconoce a los animales como seres sintientes, y se articula con los avances introducidos por la Ley Ángel de 2025. Con ello, el Congreso busca cerrar vacíos que durante años permitieron criterios dispares entre empresas transportadoras.
En el ámbito aéreo, uno de los cambios más relevantes es la posibilidad de que las mascotas viajen en cabina bajo la supervisión permanente de su propietario o de un responsable designado. El objetivo es evitar traslados en bodega cuando no sean estrictamente necesarios y disminuir riesgos asociados a ese tipo de transporte.
Las condiciones específicas
La norma fija condiciones específicas: los animales con peso inferior a 12 kilogramos podrán permanecer en el asiento junto a su dueño, siempre dentro de un guacal adecuado. También será obligatorio informar a la aerolínea con al menos 12 horas de anticipación y presentar el esquema de vacunación vigente. Durante el trayecto, la mascota deberá permanecer asegurada con los elementos exigidos.
Otro punto definido es la edad mínima para volar, establecida en cinco meses, medida orientada a prevenir complicaciones sanitarias en ejemplares demasiado jóvenes.
Sin embargo, no todos los casos aplican automáticamente para cabina. Razas consideradas potencialmente peligrosas, animales con condiciones médicas que puedan generar inconvenientes y perros cuyo tamaño exceda los límites establecidos deberán acogerse a los protocolos particulares de cada aerolínea, lo que puede implicar su transporte en compartimentos especiales.
En el transporte terrestre, el margen es más amplio. Los animales podrán ubicarse junto a su propietario, sujetos con arnés o dentro de guacal, según su tamaño y comportamiento. Las empresas estarán obligadas a verificar la documentación y las condiciones de seguridad antes de permitir el abordaje, mientras que la responsabilidad directa recaerá en el dueño durante todo el recorrido.
La aprobación de esta ley responde a una transformación social evidente: para miles de hogares colombianos, perros y gatos forman parte del núcleo familiar. El nuevo marco normativo busca reducir incidentes durante los desplazamientos y establecer reglas uniformes que obliguen tanto a usuarios como a compañías a planificar con antelación y cumplir requisitos precisos.
Con estas disposiciones, el país avanza hacia un modelo que intenta armonizar el respeto por los animales con la convivencia y la seguridad colectiva en los sistemas de transporte.