Rescatada en el Támesis y luego arrestada: el inesperado giro en el caso de Zulma Guzmán Castro
Guzmán Castro, de 54 años, fue detenida el 6 de enero en el oeste de Londres por agentes de la Unidad Nacional de Extradición y presentada ese mismo día ante el Tribunal de Magistrados de Westminster.

Un operativo nocturno de rescate en el río Támesis terminó convirtiéndose en una pieza clave de un caso criminal que conecta a Londres con Bogotá. Lo que inicialmente fue una emergencia atendida por voluntarios de salvamento fluvial derivó, días después, en la detención de una mujer buscada por la justicia colombiana por un crimen que conmocionó al país.
El rescate ocurrió durante una noche de bajas temperaturas y fuerte exigencia física para los equipos de emergencia que operan en el río londinense. Al frente de la intervención estuvo James Anthony, comandante voluntario de la Institución Real Nacional de Botes Salvavidas (RNLI) en Chiswick, quien por primera vez decidió contar públicamente lo sucedido en una columna publicada por el medio local The Chiswick Calendar.
Anthony recordó que la intervención no solo fue compleja por las condiciones del agua, sino por la conducta de la mujer rescatada. Según relató, mostró una resistencia poco habitual a recibir ayuda, incluso en un contexto de riesgo vital. “Aunque no esperamos abrazos ni muestras de gratitud cada vez que alguien es sacado del Támesis, fue realmente extraño que estuviera tan decidida a no ser auxiliada”, escribió el comandante.
El equipo que participó en la operación estaba integrado por voluntarios de distintos orígenes profesionales, todos capacitados para rescates de alto riesgo. Tras varios minutos de maniobras, lograron sacar a la mujer del agua, estabilizarla y entregarla a los servicios de emergencia de Londres. En ese momento, ninguno de los rescatistas conocía la identidad ni el historial judicial de la persona a la que acababan de salvar.
La sorpresa llegó al día siguiente. De acuerdo con el testimonio de Anthony, un agente de policía les informó que la mujer rescatada era Zulma Guzmán Castro, una empresaria colombiana requerida por las autoridades de su país. Poco después, la Agencia Nacional contra el Crimen del Reino Unido (NCA) confirmó su arresto.
La detención
Guzmán Castro, de 54 años, fue detenida el 6 de enero en el oeste de Londres por agentes de la Unidad Nacional de Extradición y presentada ese mismo día ante el Tribunal de Magistrados de Westminster. Colombia la reclama por cargos de asesinato y tentativa de asesinato, en un proceso que ahora se tramita por la vía judicial internacional.
Las autoridades colombianas la señalan como presunta responsable de la muerte de dos menores de edad en Bogotá, quienes fallecieron tras consumir alimentos que habrían sido contaminados con talio, una sustancia altamente tóxica. La investigación apunta a un posible móvil de venganza personal relacionado con una antigua relación sentimental con el padre de una de las víctimas.
Tras salir de Colombia en abril de 2025, Guzmán Castro logró evadir durante meses los operativos de búsqueda internacional. Sin embargo, su rastro en el Reino Unido comenzó a aclararse gracias a una entrevista televisiva concedida mientras estaba prófuga. Un detalle observado por los investigadores —el consumo de una marca de agua embotellada de distribución casi exclusiva en territorio británico— permitió reducir el cerco hasta dar con su ubicación.
Hoy, mientras avanza el proceso de extradición, el caso sigue generando impacto tanto en Colombia como en el Reino Unido. Para los rescatistas del Támesis, lo que parecía una misión más de salvamento terminó revelando una historia marcada por delitos graves, persecución internacional y un giro judicial inesperado.
