Sangre en las calles de Bogotá: dos ataques en moto reavivan el pánico por la inseguridad
La escena generó pánico entre los vecinos y obligó a una rápida reacción de las autoridades y de los equipos de emergencia, que confirmaron en el lugar que una de las víctimas ya no presentaba signos vitales.

La violencia volvió a irrumpir en Bogotá con escenas que estremecieron a dos localidades y reavivaron el temor colectivo. En Engativá, una agresión repentina en plena vía pública dejó a una mujer sin signos vitales, mientras que en Bosa un joven reciclador fue atacado a tiros frente a su familia, en un caso marcado por denuncias previas de extorsión ignoradas, según sus allegados.
El episodio más reciente ocurrió en la noche del 1 de enero de 2026, cuando dos mujeres caminaban por una calle de Engativá. De manera inesperada, dos hombres que se desplazaban en motocicleta se les acercaron y las agredieron violentamente. El comandante operativo de la Policía de Bogotá, teniente coronel Andrés Melenje, explicó lo ocurrido en declaraciones a CityTV: “Dos ciudadanas se encuentran en vía pública. Son abordados por dos sujetos que se encuentran movilizándose en una motocicleta y estos, sin mediar palabras, los golpean con un elemento contundente donde lamentablemente una de ellas pierde la vida”.
Pánico colectivo
La escena generó pánico entre los vecinos y obligó a una rápida reacción de las autoridades y de los equipos de emergencia, que confirmaron en el lugar que una de las víctimas ya no presentaba signos vitales. La investigación quedó en manos de los organismos judiciales. Sobre el avance del caso, el oficial indicó: “el cuerpo de investigación de CTI se encuentra abordando el caso y se está esclareciendo, pues el tema correspondiente para poder llegar al mejor esclarecimiento de los hechos y poder dar con los individuos que ocasionaron el mismo”.
Horas después, otro hecho sacudió a la capital y profundizó la sensación de desprotección. En el barrio Bosa Primavera, un joven reciclador de 25 años fue atacado a quemarropa en la bodega donde trabajaba, en presencia de su esposa y sus hijos pequeños. Las cámaras de seguridad registraron cómo dos sujetos en motocicleta llegaron al lugar y uno de ellos disparó antes de huir.
La familia asegura que este ataque no fue un hecho aislado. Desde diciembre de 2024, afirman haber recibido amenazas de la banda criminal conocida como Los Satanás, que les exigía una alta suma de dinero. La dirigente del grupo de recicladores relató a Infobae:
“Llegaron a mi bodega, me trajeron un panfleto, me enviaron un Whatsapp y me llamaron al mismo tiempo. Me exigían pagar $60 millones. Nunca pagué un centavo”.
La negativa, según el relato familiar, derivó en nuevos episodios de violencia. En mayo, otro trabajador resultó herido en un ataque armado. Pese a las denuncias ante el Gaula y la Fiscalía, la familia sostiene que no recibió protección efectiva. “Desde que comenzó esta tragedia, porque eso es una tragedia para cualquier familia colombiana, yo llamé al Gaula, a la Fiscalía. Yo les dije: Un día de estos va a haber una tragedia, ¿y a mí quién me va a responder?”, expresó la suegra de la víctima en diálogo con Infobae.
Tras el ataque más reciente, la misma familiar denunció la falta de respuesta institucional: “Pasó la tragedia, y en todo este proceso el único que ha hecho algo por mí ha sido la estación de Tequendama, con el coronel Chauta. El Gaula y la Fiscalía no han hecho nada por mí”.
En Engativá y Bosa, el miedo se mezcla con la indignación. Los vecinos reclaman resultados, justicia y acciones concretas que frenen a los agresores que, una y otra vez, atacan y escapan en motocicleta. Mientras tanto, las autoridades insisten en el llamado a la ciudadanía para aportar información que permita identificar a los responsables y evitar que estas escenas se repitan en las calles de la capital.
