Irán e Israel inician frágil tregua tras ataques a instalaciones nucleares
El cese al fuego, que entró en vigor en la madrugada del miércoles, se da después de intensos bombardeos que incluyeron ataques a tres de los complejos nucleares más importantes de Irán: Natanz, Fordo e Isfahán.
Tras casi dos semanas de enfrentamientos sin precedentes entre Irán e Israel, la comunidad internacional observa con cautela el desarrollo de una tregua anunciada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien aseguró que el programa nuclear iraní ha sido “totalmente destruido”. Sin embargo, informes de inteligencia y voces especializadas matizan esa versión.
El cese al fuego, que entró en vigor en la madrugada del miércoles, se da después de intensos bombardeos que incluyeron ataques a tres de los complejos nucleares más importantes de Irán: Natanz, Fordo e Isfahán. Mientras Trump sostuvo desde La Haya que las acciones “retrocedieron el programa nuclear iraní décadas”, expertos consultados por medios estadounidenses afirman que las consecuencias reales aún están por establecerse.
El director del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, advirtió que aunque Irán no posee actualmente un arma nuclear, “tiene todas las piezas del rompecabezas y solo tienen que ponerlas juntas”. Según explicó, el país acumula uranio enriquecido al 60 %, y avanzar al 90 % —el umbral para uso armamentístico— sería un paso relativamente corto.
Aún hay dudas al respecto
A pesar de la contundencia del discurso de Trump, informes filtrados de la Agencia de Inteligencia de Defensa de EE. UU. revelan que las instalaciones subterráneas iraníes no habrían sido destruidas completamente, sino que resultaron bloqueadas en sus accesos. Israel, por su parte, se mostró más cauto: su ejército afirmó que se logró un golpe severo al programa nuclear, pero que es temprano para confirmar la magnitud del daño.
El saldo del conflicto también es humano. Las cifras oficiales de Teherán señalan al menos 610 muertos y 4.700 heridos solo en su territorio. Israel reportó 28 fallecidos. Además, se denunciaron impactos en zonas civiles, ataques a científicos y oficiales militares, y represalias con misiles dirigidos a bases estadounidenses en Medio Oriente.
En medio del tenso alto al fuego, el Parlamento iraní votó a favor de suspender la cooperación con el OIEA, en protesta por su postura tras los ataques. Aún falta la aprobación del Consejo de Guardianes para que la decisión entre en vigencia.
Pese al clima de tensión, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, reiteró su disposición a retomar el diálogo nuclear, aunque insistió en que su país seguirá defendiendo su derecho a desarrollar energía atómica con fines pacíficos. Mientras tanto, desde Catar, Estados Unidos evalúa los riesgos de futuras represalias luego del último ataque iraní contra una de sus bases militares, advertido previamente por Teherán.
Aunque la tregua ha reducido momentáneamente las hostilidades, la región sigue en vilo, con un acuerdo de paz aún lejano y el riesgo latente de una reactivación del conflicto.
