Petro denuncia otra vez un plan para asesinarlo y lanza fuertes críticas
Los comentarios del presidente también tocaron temas de seguridad interna. En una publicación previa, del 1 de junio, cuestionó el uso de armamento por parte de la Policía Nacional, al referirse a un hallazgo reciente.
El presidente Gustavo Petro lanzó una grave advertencia este martes 3 de junio, al denunciar a través de sus redes sociales un presunto plan de sectores de extrema derecha que buscarían atentar contra su vida. Las acusaciones se produjeron en medio de una escalada de tensiones internacionales, particularmente tras conocerse que la Fiscalía de Guatemala emitió órdenes de captura contra el exministro de Defensa colombiano Iván Velásquez y la fiscal general Luz Adriana Camargo, en el marco de investigaciones ligadas al caso Odebrecht.
“Me han matado los amigos de la extrema derecha como 17 veces en mi Gobierno. En sus trinos solo se expresa el odio y sus deseos, porque me quieren muerto”, escribió el jefe de Estado, quien advirtió además que revelará más detalles sobre lo que describió como una operación internacional en su contra. Aunque no precisó si lo hará en una alocución presidencial o en un Consejo de Ministros, anunció: “Esta noche mostraré la operación que está fraguándose contra mí a nivel internacional. Nazis colombianos y nazis norteamericanos”.
El mandatario acompañó sus palabras con una imagen suya sonriente, lo que contrastó con la gravedad del mensaje. Sus declaraciones se dan en un contexto de creciente fricción entre el Ejecutivo colombiano y las decisiones judiciales del gobierno guatemalteco, que ha señalado a Velásquez y Camargo de incurrir en delitos como tráfico de influencias, relacionados con la actuación del primero como jefe de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG).
Atacó al aparato judicial guatemalteco
Petro, además de expresar su respaldo a los dos funcionarios, dirigió duras críticas al aparato judicial guatemalteco. “Pero, hay una muerte peor, que es la moral. Lo que acaba de hacer la extrema derecha guatemalteca, nazi, y genocida, profundamente narco con la fiscal General de Colombia y Velásquez, mi exministro de defensa y actual embajador ante el Vaticano, con ayuda de apátridas colombianos igualmente nazis”, señaló en otro de sus mensajes.
Los comentarios del presidente también tocaron temas de seguridad interna. En una publicación previa, del 1 de junio, cuestionó el uso de armamento por parte de la Policía Nacional, al referirse a un hallazgo reciente. “¿Qué hace la policía con armas antitanque?”, preguntó en referencia a dos carcasas de lanzagranadas que, según la institución, no estaban en capacidad operativa. Petro dejó entrever su escepticismo frente a las explicaciones ofrecidas por la institución.
La reacción del exministro Iván Velásquez no tardó en llegar. A través de un comunicado, acusó a las autoridades guatemaltecas de emprender una persecución política. Señaló directamente a “la corrupta fiscal general guatemalteca y su fiscal (Rafael) Curruchiche”, ambos sancionados por el gobierno de Estados Unidos y por la Unión Europea, y expresó su solidaridad con otros funcionarios y ciudadanos guatemaltecos que han sido, según él, víctimas de represalias judiciales similares.
Por su parte, Luz Adriana Camargo también respondió a las acusaciones formuladas desde Guatemala y defendió su actuar como fiscal general. “Estamos observando que la lucha contra la corrupción y la criminalidad organizada dentro y fuera del país está generando un contraataque sin precedentes contra los servidores de la entidad y la propia fiscal General de la Nación. Más allá de la inmunidad que me ampara, me cobija la tranquilidad de mi inocencia en los hechos que con sesgo político se me atribuyen”, afirmó.
Las declaraciones del presidente y las respuestas de los implicados reflejan un nuevo pico de tensión entre gobiernos, en un escenario donde las acusaciones de persecución política y los señalamientos de injerencia externa vuelven a estar en el centro del debate regional.

