Tren cargado de químicos se descarriló, provocando un incendio tóxico
Un tren se descarriló entre la frontera de Ohio y Pensilvania el pasado 3 de febrero, el cual transportaba una gama amplia de productos químicos tóxicos, según información de la Agencia de Protección Ambiental (EPA), sin embargo, pese al peligro que representan los químicos que explotaron, la agencia ha dicho que no se ha detectando ningún nivel peligroso de toxinas en la zona.
Aún así, las autoridades aseguraron a los residentes que viven cerca del lugar donde se descarriló el tren y derramó productos químicos tóxicos, que lo recomendable es que beban agua embotellada hasta que las autoridades reciban más resultados de las pruebas del suministro municipal de agua potable.
Los detalles del incidente ha aumentado la preocupación entre los residentes de East Palestine, muchos de los cuales todavía están buscando respuestas sobre la cantidad de exposición potencial a humos tóxicos, tanto inmediatamente después del accidente como varios días después, por lo que se cuestionan si es seguro para los residentes evacuados regresar a sus hogares. Incluso algunos a los que no se ordenó evacuar se preguntan si deberían plantearse abandonar la zona.
“Deberíamos haber sido evacuados. Apestó durante 48 horas”, dijo Jackie Moore, de 34 años, de Darlington, Pensilvania, a unas ocho millas de distancia. Desde su casa, las llamas olían a esmalte de uñas, dijo. Además, el olor sigue presente en East Palestine y preocupa a los residentes.
Luego de más de una semana llena de preguntas sobre lo que transportaba el tren que se descarriló en Ohio, la EPA publicó el domingo una lista de la empresa ferroviaria Norfolk Southern la cual confirmaba qué productos químicos se habían derramado y mostraba qué vagones habían sufrido una avería. Había 20 vagones que transportaban materiales peligrosos, 10 de los cuales descarrilaron, según la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte.
No está claro si siguen saliendo sustancias químicas del lugar del descarrilamiento. Además de los olores que aún se perciben, los residentes de las inmediaciones han experimentado dolores de cabeza, ardor en los ojos y otros síntomas.
El martes por la mañana, este pueblo del este de Ohio estaba tranquilo, salvo por el zumbido de la maquinaria industrial. Colina arriba, en un cartel en Dairy Mill, una heladería cerrada por temporada, se leía: “Por favor, recen por PE”.
En el lugar del accidente, los trabajadores de limpieza utilizaban grúas y otra maquinaria pesada, transportaban planchas de metal a mano y trasladaban los restos a contenedores el martes. Llevaban botas y cascos, pero ninguno iba enmascarado ni llevaba algún otro equipo de protección.

