Los 11 signos de alarma que indican el inicio del Parkinson
En el mundo, alrededor de 6 millones de personas padecen de Parkinson; convirtiéndose en una de las enfermedades neurodegenerativas más común.
Aunque la evolución del Parkinson es lenta, también es progresiva, involucrando los centros de movimiento y equilibrio (áreas profundas del cerebro). El control del movimiento a lo largo del tiempo se pierde y por esta razón se encuentra entre las enfermedades definidas como «Trastornos del movimiento».
Se culpa a la dopamina (un neurotransmisor que permite el control de los movimientos), cuyos niveles empiezan a reducirse progresivamente debido a una degeneración de las neuronas.
Obviamente, el impacto en la vida de los afectados (y de sus cuidadores) es considerable, reduciendo su calidad de vida y conduciendo a menudo a la depresión y la demencia.
Aún no se conocen las causas exactas de esta enfermedad, pero se pueden deducir algunos factores desencadenantes: genéticos (ciertas mutaciones), factores tóxicos (exposición a ciertas toxinas como los pesticidas, etc.).
Síntomas
Los síntomas se presentan a menudo de manera asimétrica, es decir, afectan a un lado del cuerpo más que al otro, y no siempre se manifiestan con claridad, siendo los síntomas clásicos:
- Temblor en reposo
- Rigidez
- Bradiquinesia (lentitud de los movimientos automáticos)
- Inestabilidad postural (pérdida de equilibrio).
Sin embargo, al comienzo de la enfermedad, los síntomas reveladores no suelen reconocerse inmediatamente, así que averigüemos juntos cuáles son las señales de alarma.
11 signos de alarma que indican su aparición
- Alteraciones del sueño durante la fase Rem (etapa de sueño profundo y paradójico)
- Las alteraciones del sentido del olfato (y también del gusto), la percepción de los olores puede verse afectada muchos años antes. Incluso oler una rosa puede ser difícil.
- Dificultad para mover un brazo.
- El estreñimiento, la evacuación difícil o poco frecuente, parece ser el síntoma temprano de la enfermedad.
- Problemas para tragar (el paso del bolo al estómago).
- Disturbios urinarios, existe la necesidad frecuente y recurrente de orinar.
- Dificultad para escribir, para llegar a un micrográfico. Lo que eran caracteres de tamaño normal empiezan a encoger.
- La personalidad cambia en el sentido de que el estado de ánimo se vuelve inestable, puede pasar de la apatía a la depresión.
- Una voz débil y delgada que causa dificultad de percepción para el oyente.
- Hay un cambio en la sudoración que puede ser reducido o profuso. La piel puede volverse grasosa y seborreica.
- La presencia de baja presión sanguínea para la cual no hay explicación.
Si ha notado varios de estos síntomas en usted, o en alguien cercano, no dude en acudir a un médico especialista.
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