De vender panela en las calles a invitado especial de la posesión: la historia de Luis Felipe Yagüe
El comerciante de Florencia, Caquetá, estuvo entre los invitados especiales a la posesión de Abelardo De La Espriella, luego de convertirse en una figura reconocida durante la campaña presidencial.
Una de las historias personales que acompañó la campaña presidencial de Abelardo De La Espriella tuvo un nuevo capítulo durante la ceremonia de posesión del mandatario. Luis Felipe Yagüe Cotazo, comerciante dedicado a la venta de panela y productos del campo, ocupó un lugar cercano al nuevo presidente y al vicepresidente durante el acto realizado en Cali.
La invitación tuvo como antecedente un episodio que puso al vendedor caqueteño en el centro de la conversación pública. Durante la campaña se conoció que un profesor había decidido no comprar nuevamente sus productos después de enterarse de su respaldo político a De La Espriella.
La situación generó muestras de solidaridad hacia Yagüe y aumentó la visibilidad de su trabajo como vendedor de productos provenientes del campo. A partir de entonces, su historia quedó vinculada a uno de los episodios que marcaron la campaña electoral.
La llegada del comerciante a la posesión representó el cumplimiento de una promesa que el ahora presidente le había hecho después de conocer su caso. Así, quien durante años recorrió las calles de Florencia ofreciendo panela terminó participando como invitado especial en el acto que dio inicio al nuevo periodo presidencial.
Pero la jornada también dejó un anuncio relacionado directamente con su futuro. Durante la ceremonia, De La Espriella informó que Yagüe será el primer beneficiario de la denominada ‘Patria Milagro’, uno de los programas anunciados por la nueva administración.
De esta manera, el comerciante pasó de ser conocido principalmente por una controversia relacionada con sus preferencias políticas a convertirse en uno de los primeros nombres asociados a las iniciativas sociales del Gobierno entrante.
Su presencia en la posesión también puso en escena al sector panelero, una actividad estrechamente ligada a las economías campesinas y al trabajo de numerosas familias productoras en diferentes regiones de Colombia.
Para Yagüe, la jornada significó mucho más que asistir a una ceremonia presidencial: fue el paso de una historia que comenzó en las calles de Florencia, vendiendo productos del campo, a uno de los escenarios institucionales más relevantes del país.
