Un hombre casado y con hijos, decidió dejar todo porque se percibe como una niña de 6 años
Paul era un hombre canadiense de 59 años de edad que tenía una vida dentro de los estándares normales, estaba casado, tenía un empleo estable y siete hijos. Sin embargo, de acuerdo con su testimonio, no se sentía completo, por lo que tomó la decisión de afirmar que se percibe como una niña de seis años, cambiándose el nombre a Stefonknee Wolscht.
Sharing my experience with mental health as a transwoman. #LGBT #Trans #Health | https://t.co/g2lizRcSCv
— Stefonknee 🇨🇦 (@Stefonknee) February 10, 2021
De acuerdo con el diario canadiense ‘The Daily Extra’, Wolscht se divorció y se mudó a Toronto con el objetivo de iniciar con su nueva vida. Sin embargo, no fue fácil para ella, debido a que el rechazo estuvo presente desde el inicio. A pesar de ello, logró fortalecer su autoestima.
Con el paso del tiempo, el haber renunciado a su trabajo empezó a afectarle, pues se quedó sin dinero rápidamente, además de que estaba lejos de su familia. Sin embargo, una pareja de adultos mayores decidió adoptarla, aceptándola tal y como era.
“Tengo una mamá y un papá, que están totalmente cómodos con que yo sea una niña. Y sus hijos y sus nietos me apoyan”: dijo al periódico canadiense. Su nuevo hogar le dio un alivio. El contenido que comparte en redes sociales es prueba de ello. Stefonknee Wolsch disfruta de su vida, a pesar de no comunicarse con su antigua familia.
Ahora bien, comenzar desde cero luego de aceptar que se percibe como una niña de 6 años, no fue fácil, debido a que cuando le contó a su esposa, ella no estuvo de acuerdo, por lo que le dio un ultimátum: seguir siendo un hombre de familia o empezar desde cero tal como sentía. “Para mí, dejar de ser trans no es algo que simplemente pudiese hacer. Sería como decirme: deja de medir 1.80 o te vas”, contó.
Esta decisión fue la que también lo llevó a abandonar su trabajo como mecánico, lo cual hizo que perdiera a todos sus clientes, por lo que consecuentemente se quedó sin dinero. Lo anterior lo obligó a dormir durante meses en un refugio para gente sin hogar.
“No puedo negar que estuve casada. No puedo negar que tengo hijos. Pero he avanzado ahora y he vuelto a ser una niña. No quiero ser un adulto en este momento. Es un nuevo comienzo. Tenemos una cuasi-familia que estamos creando. Y se me permite ser exactamente quien soy”, concluyó.

