De perseguir al Clan del Golfo a llegar al Gobierno: Claudia Carrasquilla será la nueva viceministra de Defensa
Uno de los casos que más impacto generó en la opinión pública fue la denuncia sobre una fiesta protagonizada por integrantes de bandas delincuenciales dentro de la cárcel de Itagüí, un episodio que puso bajo la lupa los controles en ese centro penitenciario y desató fuertes cuestionamientos a las autoridades.
La mujer que ganó reconocimiento por enfrentarse a las organizaciones criminales más poderosas de Antioquia y por destapar la polémica parranda de cabecillas en la cárcel de Itagüí ahora tendrá un papel clave en la política de seguridad del país. Claudia Carrasquilla fue designada como viceministra de Políticas de Defensa y Seguridad del gobierno de Abelardo de la Espriella.
Su nombramiento se produjo luego de que el Concejo de Medellín aprobara su renuncia a la curul que ocupaba por el Centro Democrático, decisión que le abre las puertas al Ministerio de Defensa y, al mismo tiempo, deja congeladas las versiones que la perfilaban como una posible candidata a la Alcaldía de Medellín.
Antes de entrar a la política, Carrasquilla construyó su nombre en la Fiscalía General de la Nación. Durante varios años lideró investigaciones contra bandas criminales del Valle de Aburrá y organizaciones como el Clan del Golfo, una labor que la convirtió en objetivo de estructuras ilegales y le valió el apodo de la «dama de hierro».
Uno de los casos que más impacto generó en la opinión pública fue la denuncia sobre una fiesta protagonizada por integrantes de bandas delincuenciales dentro de la cárcel de Itagüí, un episodio que puso bajo la lupa los controles en ese centro penitenciario y desató fuertes cuestionamientos a las autoridades.
Intentó llegar al Senado
Después de abandonar la Fiscalía en 2020, dio el salto a la política. En 2022 intentó llegar al Senado por Cambio Radical, pero no consiguió los votos necesarios. Un año más tarde fue elegida concejal de Medellín por el Centro Democrático, desde donde se convirtió en una de las voces más críticas de la política de paz urbana impulsada durante el gobierno de Gustavo Petro y respaldó la administración del alcalde Federico Gutiérrez.
Ahora asumirá una de las responsabilidades más sensibles del nuevo gobierno: diseñar, junto con el ministro de Defensa, el general (r) Jorge Mora, las políticas para combatir a los grupos armados ilegales y reforzar la seguridad en las principales ciudades del país.
Sin embargo, su llegada al Ejecutivo no está exenta de polémica. La hoy designada viceministra enfrenta un proceso judicial luego de que la Fiscalía Delegada ante la Corte Suprema la acusara en 2024 por los presuntos delitos de fraude procesal y falsedad ideológica en documento público, en una investigación relacionada con un expediente que manejó cuando era fiscal. Carrasquilla ha insistido en que las acusaciones carecen de fundamento y sostiene que demostrará su inocencia durante el juicio.
Otro aspecto que sigue sin resolverse es su vínculo con el Centro Democrático. Aunque dejó su asiento en el Concejo de Medellín para asumir el nuevo cargo, todavía no se ha confirmado si también renunciará a su militancia en esa colectividad.
Con este nombramiento, el gobierno de Abelardo de la Espriella apuesta por una funcionaria de línea dura en materia de seguridad, cuya carrera ha estado marcada por la confrontación con estructuras criminales y por episodios que la mantuvieron durante años en el centro del debate público.

