Proyecto busca frenar cirugías de transición de género en menores
‘Laura: niños no experimento’ llegó al Congreso con una propuesta que promete abrir un fuerte debate nacional. Sus autores quieren impedir que menores de 18 años sean sometidos a procedimientos quirúrgicos de transición de género y sostienen que existen riesgos permanentes que deben ser considerados.
Una nueva batalla política y legislativa comenzó en el Congreso de la República con la radicación del proyecto ‘Laura: niños no experimento’, una iniciativa que pretende prohibir las cirugías de transición de género en menores de edad y que ya genera una discusión alrededor de los límites de este tipo de procedimientos durante la infancia y la adolescencia.
El proyecto es impulsado por integrantes de la bancada provida, quienes consideran que los menores deben contar con una protección reforzada frente a intervenciones que puedan producir cambios permanentes. Para los congresistas que respaldan la propuesta, la falta de consenso sobre determinados tratamientos y los cuestionamientos alrededor de la evidencia científica justifican establecer una prohibición hasta alcanzar la mayoría de edad.
El senador Andrés Forero, del Centro Democrático, defendió la iniciativa y sostuvo que la discusión debe partir de los posibles efectos irreversibles asociados con estos procedimientos.
“Limitaciones de información científica de que hay efectos irreversibles en las personas que son sometidas a este tipo de tratamientos y que, obviamente, un niño tiene que tener una protección especial. Y por esa razón nosotros estamos planteando esta prohibición concreta”, afirmó.
El legislador también puso sobre la mesa las decisiones que han tomado otros países frente a estas prácticas. “Ya hay antecedentes en otros lugares del mundo. El Instituto Karolinska, en el caso de Suecia, ha decidido frenar este tipo de procedimientos. Instituciones o gremios de cirujanos en Estados Unidos están recomendando no hacer este tipo de tratamientos sino hasta después de los diecinueve años”.
Forero aseguró que el propósito es cambiar las condiciones actuales y aplicar un criterio de prudencia ante procedimientos que pueden dejar consecuencias permanentes.
“Consideramos que se tiene que frenar. Esto tiene que cambiar. El criterio que nosotros estamos utilizando es un criterio de prudencia médica, donde consideramos que dada la falta de información científica, dado el riesgo de irreversibilidad que existe, nosotros no podemos dejar que los niños sean sometidos a este tipo de procedimientos”.
Su capacidad de tomar decisiones
La discusión también alcanzó el terreno de la capacidad de los menores para tomar decisiones de largo alcance. La senadora Sara Castellanos Guerra cuestionó que existan numerosas actividades que la legislación restringe a los menores precisamente por considerar que todavía no cuentan con plena capacidad para asumir determinadas consecuencias.
“Vamos a prohibir el procedimiento de transexualidad en niños porque es experimentar con ellos. A un niño que no conduce, que no vota, que no firma contratos, que no puede salir del país, que ni siquiera puede comprar alcohol, que no puede someterse a una cirugía estética, justamente porque la ley lo prohíbe, porque son cosas que no se pueden deshacer”.
La congresista agregó: “El cerebro de un niño no se ha desarrollado de tal manera que entienda las consecuencias de sus decisiones a largo plazo. A ese niño quieren normalizar un procedimiento que sí va a tener consecuencias severas a largo plazo, como lo es la transexualidad”.
Otro frente de la controversia está relacionado con las guías médicas expedidas en Colombia. La representante Carol Borda cuestionó los fundamentos científicos utilizados para respaldar algunos de estos tratamientos y mencionó una guía elaborada durante el Gobierno de Gustavo Petro.
“Y lo chistoso fue que el mismo gobierno de Gustavo Petro sacó una guía para estos procedimientos de transexualidad, donde el mismo Ministerio de Salud en su momento reconoció que esos estudios eran de baja calidad y que no había evidencia suficiente”, señaló Borda.
La representante también sostuvo que países como Suecia, Finlandia y Noruega han cambiado sus políticas frente a estos tratamientos. “Está comprobado que en esos países donde inicialmente se legalizaron, que fueron pioneros en su legalización, como Suecia, como Finlandia, como Noruega, hoy los prohibieron porque son considerados experimentales y los denuncian como tal”.
En medio de este debate aparece la historia de Laura, la joven cuyo nombre lleva el proyecto. Su proceso de transición comenzó cuando tenía 15 años y posteriormente decidió iniciar una detransición. Años después, manifestó su arrepentimiento por algunas de las intervenciones realizadas durante su adolescencia y afirmó enfrentar consecuencias físicas que considera permanentes.
El caso derivó además en una disputa legal con la Fundación Valle del Lili, en Cali. La defensa de la joven sostiene que durante su atención médica no se habría realizado una evaluación integral ni se habría cumplido con el consentimiento informado requerido. La institución rechazó las acusaciones y aseguró que los procedimientos se realizaron siguiendo protocolos médicos y con los respectivos consentimientos.
La historia de Laura también fue llevada a un documental. ‘Colombia: Fábrica de Niños Trans’, dirigido por el ciudadano mexicano Samuel Adrián y estrenado en mayo de 2026, aborda los tratamientos de transición de género aplicados a menores y plantea cuestionamientos sobre las prácticas médicas relacionadas con estos procesos.
Con la radicación del proyecto, el Congreso deberá entrar ahora en una discusión que promete ser controversial. La propuesta busca que los procedimientos quirúrgicos de transición de género no puedan realizarse en menores de edad y abre un debate en el país sobre protección infantil, autonomía, medicina, evidencia científica y los límites de las intervenciones permanentes durante la adolescencia.
