La ciudad de Cali comenzó a
definir las medidas de seguridad que se implementarán durante el
evento del próximo 7 de agosto, una jornada que reunirá a
autoridades nacionales y que contará con un esquema especial de
vigilancia.
El alcalde de Cali informó que
se adelantó un consejo de seguridad con participación de la
gobernadora del Valle del Cauca, la Fuerza Pública y entidades
encargadas de la seguridad ciudadana, con el propósito de
establecer los protocolos para prevenir cualquier situación que
pueda alterar el desarrollo de la actividad.
Dentro de las medidas
anunciadas está una recompensa de hasta $500 millones para quienes
entreguen información que permita identificar o evitar posibles
acciones contra la seguridad, incluyendo amenazas relacionadas con
armas, drones o vehículos sospechosos.
La administración distrital
también confirmó que será instalado un Puesto de Mando Unificado,
desde donde se coordinarán las acciones operativas y se realizará
monitoreo constante antes, durante y después del evento.
El mandatario local aseguró
que el objetivo es garantizar que la jornada transcurra con
normalidad y que tanto ciudadanos como visitantes puedan participar
en un ambiente seguro.
“Vamos a blindar a Cali y al
Valle del Cauca para garantizar una posesión segura y en completa
tranquilidad”, manifestó el alcalde.
Con estas acciones, las autoridades buscan
fortalecer la capacidad de reacción y articulación institucional
para atender cualquier eventualidad durante la fecha que
concentrará la atención del país.