ICBF descarta abuso sexual en caso que involucró a ciudadano estadounidense y tres menores en Bogotá
De acuerdo con la explicación entregada por Cáceres, el episodio se originó tras un desacuerdo entre los menores mientras compartían un espacio de juego. En ese contexto, el adulto decidió apartar momentáneamente al niño para ayudarlo a tranquilizarse.
Luego de la conmoción generada por un video grabado por residentes de un conjunto residencial del norte de Bogotá, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) aseguró que las investigaciones adelantadas no evidenciaron agresión sexual contra uno de los menores involucrados en el hecho.
La directora de la entidad, Astrid Cáceres, explicó que la situación que desencadenó la alerta ciudadana fue interpretada erróneamente en medio de la difusión masiva de las imágenes y precisó que los resultados de las verificaciones realizadas por las autoridades descartaron la hipótesis que inicialmente circuló en redes sociales.
“No hubo, y esto es muy importante aclararlo por los niños, por todo lo que pasó, es que está totalmente descartada la violencia sexual. El escenario que se pintó en redes sociales y medios está completamente descartado”, afirmó la funcionaria.
La explicación que dio
De acuerdo con la explicación entregada por Cáceres, el episodio se originó tras un desacuerdo entre los menores mientras compartían un espacio de juego. En ese contexto, el adulto decidió apartar momentáneamente al niño para ayudarlo a tranquilizarse.
“Ocurre un incidente con unos elementos con los que estaban jugando, hubo un conflicto con la niña y ahí se desata la necesidad de que el niño tome aire, respire. El papá sacó al niño a respirar”, explicó la directora.
Los tres menores, de 4, 7 y 15 años, se encontraban en la etapa final de integración con la pareja de ciudadanos estadounidenses que adelanta el proceso de adopción. Según el ICBF, se trata de un periodo acompañado y sujeto a seguimiento permanente antes de concretar la adopción definitiva.
La directora del instituto también defendió la rigurosidad de estos procedimientos y recordó que las familias aspirantes son sometidas a múltiples evaluaciones antes de obtener la custodia temporal de los menores.
“Son procesos muy formales, con muchos filtros y rigores. Llevan casi tres años de intencionalidad y un año de controles internacionales”, indicó.
Tras conocerse la denuncia, se activaron los protocolos de protección para garantizar el bienestar de los niños y esclarecer lo ocurrido. Los exámenes médicos y forenses practicados por Medicina Legal concluyeron que no existió acceso carnal ni evidencia de violencia sexual, situación que permitió que el ciudadano extranjero recuperara su libertad durante la madrugada.
El caso, que inicialmente provocó indignación y una fuerte reacción ciudadana, reabrió el debate sobre la responsabilidad en la difusión de información no verificada y la necesidad de proteger la intimidad y los derechos de los menores involucrados en este tipo de situaciones.

