Procuraduría aprieta a alcaldes y pone la lupa sobre la propaganda política en las calles
Con este llamado, la Procuraduría busca frenar el caos visual que suele acompañar las campañas y enviar un mensaje contundente a los actores políticos y a las autoridades locales: la propaganda tendrá límites y quien los cruce deberá responder.
En la antesala de las próximas elecciones, la Procuraduría General de la Nación lanzó una advertencia directa a los alcaldes y alcaldesas del país: el desorden en la propaganda electoral no será tolerado. El ente de control pidió a las administraciones municipales tomar medidas urgentes para regular la publicidad política que empieza a tomarse el espacio público.
La instrucción exige que cada alcalde expida normas claras que definan dónde, cómo y bajo qué condiciones podrán instalarse vallas, avisos y demás piezas de campaña durante las elecciones de Congreso y de presidente y vicepresidente. La idea, según el Ministerio Público, es evitar la saturación de propaganda y el uso indiscriminado de parques, vías y fachadas.
Retiros inmediatos en sitios no permitidos
El procurador general, Gregorio Eljach Pacheco, fue enfático en que cualquier publicidad ubicada en sitios prohibidos o fuera de los tiempos legales deberá ser retirada de inmediato. Además, las alcaldías tendrán que exigir que los responsables de estas prácticas devuelvan el espacio público a su estado original, sin dilaciones.
La circular 011 de 2025 también obliga a los municipios a llevar un registro público con la localización de la publicidad electoral, a vigilar que no se exceda el número de vallas autorizadas y a reportar cualquier irregularidad ante las autoridades electorales. El mensaje es claro: habrá control y seguimiento permanente.
A la presión se suman las Comisiones Territoriales de Control Electoral, que deberán verificar si los alcaldes cumplen con la expedición de estas normas y activar acciones correctivas cuando detecten vacíos o negligencia.
Con este llamado, la Procuraduría busca frenar el caos visual que suele acompañar las campañas y enviar un mensaje contundente a los actores políticos y a las autoridades locales: la propaganda tendrá límites y quien los cruce deberá responder.
