Tragedia en Paz de Río: un bebé sobrevivió al colapso de su vivienda y fue rescatado por un uniformado
En medio del desorden y la angustia, el pequeño Arturito fue hallado cubierto de carbón. Quien lo encontró fue el subintendente Jeiner Custodio Cuesta Cuesta, que participaba en las labores de búsqueda.
El municipio de Paz de Río, en Boyacá, vivió una escena de dolor y esperanza tras un grave accidente ocurrido el 28 de noviembre, cuando una tractomula perdió el control al ingresar al barrio El Progreso y terminó volcada sobre una vivienda familiar. Entre los escombros, un bebé de 23 meses logró sobrevivir, convirtiéndose en el símbolo de un milagro que impactó a toda la comunidad.
El siniestro, registrado hacia las 12:50 p. m., se produjo luego de que el vehículo de carga presentara una aparente falla mecánica. El impacto fue devastador: dos hermanos, Luis Alejandro Delgado Cárdenas, de 13 años, y Sara Isabel Pinzón Cárdenas, de 11, fallecieron en el lugar. Otros seis habitantes del sector resultaron heridos, al igual que el conductor del camión, quien quedó atrapado en la cabina y posteriormente perdió la vida.
En medio del desorden y la angustia, el pequeño Arturito fue hallado cubierto de carbón. Quien lo encontró fue el subintendente Jeiner Custodio Cuesta Cuesta, que participaba en las labores de búsqueda. El uniformado relató el momento exacto en el que descubrió al niño entre los restos de la vivienda: “Imaginé yo que era el muñeco. Al verificar, trato de sacarlo y bien que lo saco, él respira, suelta un llanto, me lo llevo en mi pecho”, contó a Noticias Caracol.
De inmediato a un centro médico
El subintendente explicó que, a pesar de la emoción de los familiares al ver al bebé con vida, su prioridad fue trasladarlo cuanto antes a recibir atención médica: “Una vez logro llegar acá con el niño, algunos familiares, lógicamente, de la felicidad, de la alegría, de la emoción al ver que el niño se encuentra con vida, tratan de recibírmelo, pues lógicamente por el protocolo, los primeros auxilios, mi intención era entregarlo al centro de salud”, señaló.
Durante la operación de rescate, Cuesta Cuesta sufrió heridas en las manos y su uniforme terminó roto, pero afirmó que todo esfuerzo fue poco para salvar al niño. También relató que, mientras intentaban ayudar al conductor atrapado en la cabina, encontraron otra víctima sin signos de vida. “Procedemos a tratar de rescatarlo, de sacarlo. Al verificar, ya se encuentra sin vida”, declaró al mismo medio.
La madre del pequeño, Jessica Manrique, agradeció profundamente el gesto del uniformado y la oportunidad de tener nuevamente a su hijo entre los brazos. “No hay palabras para agradecerle lo que hizo por nosotros. Realmente, es un milagro que mi bebé esté bien, esté vivo, esté sano, esté completo, porque realmente de donde él estaba, donde cayó, es una altura… Entonces, no, pues que Dios lo bendiga, que la Virgen lo proteja…”, expresó.
Tras dos días en observación médica, Arturito pudo regresar a su hogar sin lesiones graves, pese al peso del carbón y los restos de la estructura que se desplomó sobre él.
El subintendente, visiblemente conmovido por la experiencia, compartió la reflexión que le dejó esta labor: “Que quizás si existe un Dios que me cuide, que me cuide por mi trabajo, por mi alto riesgo en mi institución”, concluyó.
