Señales de que tu hijo podría estar sufriendo bullying
Detectar a tiempo las señales de alarma podría evitar un trágico desenlace
En lo que va corrido de este 2022, en Colombia se han reportado al menos cinco casos en los que niños en edad escolar se han quitado la vida presionados por bullying en sus colegios. Las autoridades educativas a nivel nacional, departamental y municipal han tomado cartas en el asunto, pero las estrategias implementadas parecen no surtir efecto, pues la situación se sigue presentando.
Uno de los factores más graves respecto a este tema, es que muchas de las víctimas no cuentan lo que les pasa a sus docentes y padres, por miedo a que el acoso se agudice; y en medio de su corta edad, no dimensionan el daño que se causan con ello a sí mismos.
Sin embargo, aunque no lo expresen con palabras, su cuerpo y sus actitudes van mostrado signos de alarma que deben llamar la atención de los padres, para que indaguen a fondo y eviten trágicos desenlaces como los que se han visto en los últimos meses.
Signos de que el bullying está haciendo de las suyas
CuidatePlus cita en su portal web la percepción de Covadonga Díaz, especialista del Instituto de Psiquiatría del Hospital Universitario Gregorio Marañón, quien dice que «se estima que entre un 15% y un 50% de los niños y los adolescentes pueden haber sido víctimas de acoso escolar en algún momento».
La experta dice que en la mayoría de los casos los acosadores han sufrido bullying también en algún momento, lo que les causa daños en su salud mental y estos a su vez les impiden sentir empatía por las personas a las que agraden física y mentalmente, y les genera satisfacción cuando lo cometen.
En este sentido, debes estar atento a los siguientes síntomas, para que puedas determinar a tiempo si tu hijo o hija sufre de bullying:
– Se niega a consumir comer, aunque le ofrezcas su platos preferidos.
– Presenta bajo rendimiento escolar y se niega a mejorar.
– Pasan por un trastorno de su ciclo del sueño.
– Baja de peso de manera repentina sin razón aparente.
– La mayor parte del tiempo la pasas desanimados e irritados.
– Se niegan a asistir al colegio y no quieren dar explicaciones al respecto.
– Se castigan a sí mismo poniendo en tela de juicio sus capacidades.
– Presentan bajas de autoestima en cuanto a su apariencia física.
– Tienen lesiones repentinas en distintas partes de su cuerpo.
– Experimentan pesadillas de manera recurrente.
– Sufren de mucho dolor de cabeza y de estómago.
– Mienten sobre su entorno escolar.