Falleció el papa Francisco
Jorge Mario Bergoglio, nacido el 17 de diciembre de 1936 en Buenos Aires, había superado recientemente una larga hospitalización por una neumonía grave.
El papa Francisco falleció este lunes a los 88 años, según confirmó el Vaticano en un comunicado leído por el cardenal Kevin Farrell. La muerte se produjo a las 7:35 (hora de Roma), apenas un día después de su última aparición pública durante la misa de Pascua, desde el balcón de la basílica de San Pedro, donde ofreció la tradicional bendición “Urbi et Orbi”.
Jorge Mario Bergoglio, nacido el 17 de diciembre de 1936 en Buenos Aires, había superado recientemente una larga hospitalización por una neumonía grave. A pesar de su delicado estado de salud, hizo un esfuerzo por mostrarse ante los fieles el domingo, en un gesto que fue interpretado como una señal de fortaleza espiritual.
El primer papa latinoamericano
Francisco, el primer papa latinoamericano y jesuita de la historia, deja una huella profunda en la Iglesia Católica y en la geopolítica global. Su pontificado, iniciado el 13 de marzo de 2013, marcó un cambio de paradigma: impulsó una Iglesia más cercana a los pobres, descentralizada y abierta a los desafíos del mundo moderno. Su llamado a una “Iglesia en salida” quedó plasmado desde sus primeras intervenciones y se consolidó en documentos como el de Aparecida, que él mismo redactó en 2007 y que anticipaba muchas de las ideas que luego guiarían su papado.
Bergoglio fue una figura atípica dentro del Vaticano, con una trayectoria que no respondía a los cánones tradicionales. En Argentina, su liderazgo en la Pastoral Villera y su cercanía con los sectores más vulnerables lo convirtieron en una figura influyente pero también polémica, especialmente durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, con quienes mantuvo tensas relaciones por sus críticas a la pobreza y al estilo confrontativo del poder político.
Su camino hacia el papado no fue lineal. Tuvo etapas de aislamiento, como su “exilio” en Córdoba en los años 90, pero también el respaldo clave de figuras como el cardenal Quarracino y, más tarde, del propio Benedicto XVI. Fue designado cardenal en 2001 y ganó visibilidad internacional en dos momentos clave: durante el sínodo de obispos tras los atentados del 11-S y en la Conferencia de Aparecida.
En sus doce años como papa, Francisco impulsó una Iglesia más inclusiva y comprometida con los problemas globales, como el cambio climático, la pobreza y la migración. Renovó profundamente el colegio cardenalicio, nombrando a un 80% de los actuales electores, muchos de ellos provenientes de regiones hasta entonces poco representadas, como Asia y África.
Su fallecimiento abre una etapa de reflexión, tanto dentro como fuera de la Iglesia. Argentina, su país natal, deberá también revisar cómo acompañó (o no) el legado de uno de sus hijos más universales. Francisco fue un pastor, un reformador y una figura clave del siglo XXI. Su impacto, aún incalculable, perdurará en las generaciones por venir.