Ejecutaron nuevo atentado con explosivos contra la Policía
El hecho no dejó personas heridas, pero sí múltiples daños materiales
Un estallido estremeció a los residentes de este conjunto residencial sobre las 3:30 p. m. del viernes 4 de julio, cuando un artefacto explosivo fue detonado en plena vía del Anillo Vial Occidental. El ataque, atribuido de forma preliminar al Ejército de Liberación Nacional (ELN), destruyó ventanales, averió varios automóviles y sembró el miedo entre vecinos que, tras la detonación inicial, escucharon al menos dos estallidos adicionales.
El estruendo sorprendió a una patrulla que a esa hora ingresaba a la Estación Trigal del Norte: “Una patrulla con dos uniformados se encontraba ingresando a la estación Trigal del Norte”, relató el coronel Édgar Andrés Correa Tobón, comandante de la Policía Metropolitana de Cúcuta. Según su versión, la carga se activó a unos diez metros del vehículo institucional, presuntamente el objetivo del atentado.
Hubo diversos daños materiales
El mismo oficial confirmó que la explosión impactó automóviles estacionados y rompió vidrios de varios apartamentos del conjunto: “Afortunadamente, ningún miembro de la Policía Nacional está lesionado”.
Tras el ataque, unidades antiexplosivos acordonaron la zona y evacuaron a decenas de familias ante la posibilidad de que hubiera más artefactos sin detonar. Expertos forenses recolectaron restos del explosivo para determinar su composición y avanzar en la identificación de los autores materiales.
El atentado ocurre en un contexto de alerta máxima en Norte de Santander. Fuentes de inteligencia recuerdan que el ELN acostumbra a intensificar acciones violentas cada julio, mes en el que conmemora su fundación. En los últimos días, ese grupo ha difundido advertencias sobre la instalación de explosivos y ataques a la fuerza pública en la región fronteriza.
Autoridades civiles y militares mantienen patrullajes reforzados en Cúcuta y municipios cercanos, mientras avanza la investigación sobre este nuevo episodio de una escalada violenta que, de acuerdo con la Policía, busca “responder a los operativos que la institución ha adelantado contra ese actor criminal”.
No se reportan heridos, pero los residentes de Torres de Bolívar calculan cuantiosas pérdidas materiales y describen la tarde como “una pesadilla que revivió los peores recuerdos de la violencia en la frontera”. Hasta el cierre de esta edición, el área permanecía bajo vigilancia permanente y las clases en instituciones vecinas fueron suspendidas como medida preventiva.

